miércoles, 22 de abril de 2026

Opiniones sobran, resultados mandan: el golpe de autoridad de Luis Díaz

 Hoy muchos colombianos celebran el título de Luis Fernando Díaz Marulanda, “Lucho”, en el Bayern Múnich. Sí, ese Bayern que tiene por costumbre, comprar lo mejor del mundo… pero que esta vez no solo compró, sino que acertó con el guajiro. Algunos lo aplauden porque siempre creyeron en él; otros, porque ahora sí les tocó reconocer que tomó una decisión y le salió bien.

Cuando decidió salir del Liverpool FC, no faltaron las críticas. Como casi siempre, parte de nuestra prensa colombiana mostró su “buen ojo”. El señor Diego Rueda, desde “El VAR Caracol” (o como se llame), dijo con toda tranquilidad: “Yo no pagaría 75 millones de euros por Luis Díaz”. Seguramente hablaba desde su lógica de periodista, no de quien pone la plata. Después, mejor guardar silencio. La realidad a veces incomoda.

El señor César Augusto Londoño tampoco se quedó atrás. Comparó a Lucho con Adolfo Valencia, el “Tren”, porque aquel sí era goleador… y Díaz no. Se le pasó un detalle: no juegan en la misma posición. Valencia un nueve puro, debía hacer goles, Diaz, extremo por izquierda, asiste y si puede marca. Pero bueno, eso ya es entrar en detalles.

Y como ellos, hay varios. Muy buenos para valorar lo de afuera y mirar por encima lo propio. Bastaría con que se detuvieran a analizar los números de Lucho en la temporada de la Bundesliga —que todavía no termina—: 15 goles y 13 asistencias en 28 partidos. Participación directa en 28 goles, prácticamente uno por partido. Pero claro, eso exige mirar con calma… y no siempre es lo más fácil cuando ya se opinó primero. Bueno hay hacer a una alusión a un comentarista que no es de mis afectos, Carlos Antonio Velez, pero en relación con el tema, sus referencias a Lucho han sido positivos.

Mientras tanto, en el otro lado, están los que ahora se arrepienten. El Liverpool FC, por ejemplo, ha gastado en reemplazos que no marcan diferencia. Hoy pelea por meterse en Champions; con Díaz, fue campeón y protagonista en Europa. Así es el fútbol.

A pesar de todo, Lucho no solo ganó otro título. También se ganó el respeto del grupo, del mismo Harry Kane —que sí es goleador y no necesita títulos inventados— y de la hinchada. Y, de paso, dejó callados a varios “expertos”.

Pensando en el Mundial, si Colombia logra tener un buen acompañamiento arriba y un James Rodríguez en buen nivel, Lucho puede hacer algo importante. Nadie garantiza nada, pero al menos ojalá no empiecen otra vez a meter ruido desde afuera.

Por ahora, el momento de Lucho es claro. Vienen las semifinales de Champions y ahí se verá hasta dónde llega. Lo cierto es que el Bayern Múnich sigue siendo de los equipos más fuertes del mundo. Aunque para algunos, eso siga siendo un detalle menor.

domingo, 12 de abril de 2026

Merckx y Pogačar: distintas épocas, misma ambición

Composición hecha con ChatGpt

En el ciclismo contemporáneo resulta casi inevitable que se esté comparando a Tadej Pogačar con Eddy Merckx. No se trata solo de los resultados, sino de una actitud que va más allá de las cifras: la permanente búsqueda de la victoria. Pogačar no corre para defenderse ni para administrar ventajas; corre para ganar, ataca cuando otros calculan y asume riesgos que pocos están dispuestos a tomar. Esa ambición, tan poco común en la era moderna, recuerda de manera natural el espíritu competitivo de Merckx.

Eddy Merckx, apodado “El Caníbal”, no corría para competir: corría para devorar cada carrera. Su ambición no conocía límites. Ganaba en cualquier terreno: la montaña, en el llano, en la contrarreloj y hasta en los embalajes. Las cifras lo avalan, con más de 280 victorias y 11 Grandes Vueltas, no es solo impresionante: es casi inalcanzable. Pero esa grandeza no se explica por si sola: también se forjó frente a rivales de enorme nivel como Luis Ocaña, Felice Gimondi y Raymond Poulidor (el eterno segundo) que elevaron la exigencia de cada triunfo.

A esa superioridad se suma un detalle que hace más grande su figura: fue campeón del mundo en ruta tanto como aficionado como en el profesionalismo, una hazaña poco común que habla de su dominio desde muy joven. Además, estableció el récord de la hora en 1972, manteniéndolo durante más de una década, eso sí, sin los avances en nutrición, biomecánica y tecnología que hoy son parte esencial del alto rendimiento.

Resulta aún más significativo que varios de los ciclistas que posteriormente superaron ese récord no lograron imponerse en Grandes Vueltas, lo que refuerza la idea de que la capacidad de Merckx no solo consistía en esfuerzos aislados, sino en un dominio integral del ciclismo en todas sus formas. Incluso, su dominio generaba tal rechazo en algunos sectores del público que llegó a ser objeto de agresiones por parte de aficionados que buscaban impedir que igualara a su compatriota, el gran Jacques Anquetil. El episodio más recordado ocurrió cuando estaba cerca de conquistar su sexto Tour de Francia: en plena carretera fue golpeado por un espectador, reflejo del nivel de tensión y resistencia que provocaba su dominip.

Pogačar, en cambio, representa la excelencia moderna. En una era de especialización extrema, donde cada corredor es especialista en un terreno específico, él ha podido romper esa lógica. Escala, contrarrelojea y gana clásicas con una naturalidad que recuerda inevitablemente a Merckx. No corre con la frecuencia de antes, pero sí con una eficacia sorprendente. Y lo más relevante: a diferencia de Merckx, cuya obra ya está completa, Pogačar aún está en plena construcción de la suya. Tiene no solo el tiempo, sino también las condiciones para mejorar sus cifras y, en consecuencia, seguir escalando posiciones en la historia del ciclismo mundial. Y, como ocurrió con Merckx, también lo hace enfrentando a rivales de primer nivel como Jonas Vingegaard y Remco Evenepoel, en un contexto competitivo que da aún más valor a cada una de sus victorias.

Compararlos es, en el fondo, enfrentar dos formas de entender el ciclismo. Merckx competía en un calendario mucho más cargado, con menos apoyo científico y mayor desgaste acumulado. Pogačar lo hace en un entorno medido al detalle, con planes nutricionales precisos, análisis de datos en tiempo real y rivales igualmente preparados.

Sin embargo, hay algo que los conecta más allá de los números: la actitud. Ambos atacan cuando otros esperan, ambos buscan ganar cuando otros se conforman.

¿Es Pogačar el nuevo Merckx? Tal vez no en cifras, pero sí en espíritu. Y en un deporte donde la historia pesa tanto como las piernas, eso lo pone en un lugar privilegiado.

domingo, 13 de julio de 2014

Un mundial con su propia historia, Alemania Campeón Brasil 2014

Después de un mes de fútbol, Alemania se alzó con la Copa, la reconoció como la ganadora del Campeonato Mundial de Fútbol Brasil 2014, mostrando un fútbol muy diferente al los tres títulos que había conseguido, atrás quedaron: Argentina el otro finalista, España, el campeón de Sudáfrica 2006; al Brasil que muchos hacían campeón; a Italia con su liga; Inglaterra con uno de los torneos más caros del mundo, y por su puesto a las gratas sorpresas del mundial, Colombia con su vistoso fútbol e injusta salida, y los costarricenses con su férrea defensa.

Cuando la cuenta regresiva terminó, la fase de grupos nos trajo las primeras sorpresas: la humillación de la selección campeona del mundo - España -, Inglaterra e Italia, que salían tempraneramente, otras sin embargo mostraban visos interesantes, al pasar con contundencia, unos, por puntos - Costa Rica y otros con buen fútbol - Colombia.  México ponía lo suyo, fue más allá de lo que sus connacionales creían. Otros parecía que nos deslumbrarían con su fútbol - Holanda y Alemania -, al final Alemania fue el campeón.


Quizá lo que más morbo causó fue el desempeño del organizador. Desde el mismo inició de la cita mundialista, Brasil no parecía muy convincente  con su fútbol,  la primera evidencia de ello fue cuando tuvieron que enfrentar a la Seleccion Colombia, ganaron 2 a 1, las dudas quedaron con el desastroso arbitraje del personaje español, terminaron pidiendo tiempo. Por por lo mostrado aquel día, el presagio no era el mejor para enfrentar a los alemanes. Un imprevisto siete a uno, hizo que la estantería brasileña rumbo al título se cayera. Lo único que quedaba, el tercer lugar, sin embargo nuevamente un europeo acabó de desnudar a la verde - amarelha, otra vez perdieron y con propiedad. Si Colombia pedía algo de justicia en el fútbol, finalmente se dió. De haber una estrategia de Fifa para poner a Brasil en la final falló.

Afortunadamente para el mundial, la lógica y la tradición no se daba, dos selecciones sobresalieron en primera y segunda fase; Colombia y Costa Rica y tal vez una tercera, México, que sorprendió a propios y extraños - empataba en puntos con Brasil en la fase de grupos -, y un poco más sorprendente el papel de Costa Rica que pasó la primera fase, no solo como primero, sino sobreponiéndose a dos campeones del mundo: todos dábamos por descontado que pasarían Inglaterra e Italia. Por el lado colombiano, fue la mayor sorpresa, era la que mostraba un juego bonito - reconocimiento dado por gran parte de la prensa mundial -, encantó a muchos aficionados del mundo, finalmente un jugador de Colombia, se convertiría en el goleador del mundial - James Rodriguez -. La otra figura que sobresalió fue el arquero Keylor Navas de Costa Rica, se le reconocía como uno de los mejores metas del mundial. Habrá que darle un lugar especial a Alexis Sánchez el goleador chileno, brillaba más que en su superequipo Barcelona. 

Así como unos se destacaron, otros, quedaron debiendo: todos los de Italia, todos los de Inglaterra, Cristiano Ronaldo - balón de oro de 2013 -,  otro balón de oro por muchos años, Lionel Messi, que no logra cerrar sus logros con un título mundial, incompresiblemente la Fifa le otorgó el premio al jugador del mundial, hubo muchos que sobresalieron más, entre ellos un colombiano - James Rodríguez -, Si le dieron el premio a Messi, debieron darle el premio fair play a Suárez.


Lo especial del mundial, el de más goles - con 32 selecciones -, el pentacampeón con más goles encajados en una semifinal, el anfitrión con más goles recibidos,  por primera vez un equipo europeo gana en América, le dan el premio al jugador del mundial a uno de los jugadores que menos ha mostrado, algo más de lo que nadie entiende de Fifa.
Un mundial diferente desde las comunicaciones: pudimos ver los partidos, con la alta definición, en 4k, también el que tuviere tv por suscripción, tuvo la opción de ver los encuentros desde cualquier parte, con los teléfonos inteligentes, tablets o con un pc, desde luego, siempre que se tuviere una conexión internet. La radio también tuvo su momento, cambiando los hertzios por los bits, las radios superaron las fronteras con las transmisiones por internet. El beneficiado en cualquier caso, el usuario, los monopolios perdieron la batalla, Caracol y RCN como nunca tuvieron que aceptar que para nuestro país - Colombia - habían otra opción para ver los juegos, los reyes de la TV en Colombia han caído.

Ahora que el mundial de Brasil ha terminado, la cuenta regresiva para Rusia 2018 se ha iniciado, los jugadores volverán a sus clubes; unos más valorizados, con jugosos contratos y por tanto tendrán mejores salarios, otros idos a menos, no tendrán como exigir mejoría en sus entradas. Algún periodista, lo más desprestigiado que pueda imaginarse - Carlos Velez -. Por el lado de los aficionados, regresaremos a la normalidad en nuestros trabajos con los mismos salarios - nuestras fichas no ha mejorado su cotización, no dependen del mundial -, también seguiremos disfrutando nuestra liga profesional, bueno los que somos seguidores permanentes del fútbol.

Nota finalPara nuestra selección un agradecimiento por este mundial, por ganar el fair play,  a James Rodriguez por su botín de oro y brindarnos tan buen fútbol,  a Armero por su contagiante alegría, y a Pékerman por el equipo que nos hizo sentir orgullo patrio, al final Colombia demostró porqué estaba en la clasificación mundial de la Fifa.



!!!Volveremos en 2018 si la vida nos da la oportunidad!!!

viernes, 4 de julio de 2014

Mil agradecimientos para estos colombianos que nos dieron maravillosos momentos.

Las lágrimas seguramente afloran en cada colombiano, nos dolió cada patada que le dieron a James impidiendo la claridad en el juego. Un arbitraje más que malo; gol anulado de manera muy dudosa, solo amarilla al meta brasileño, era roja y no sé qué más. Era difícil jugar con lo extrafutbolístico, Velasco Carballo personaje que no querremos recordar, nos mandó a casa.

¿Qué hay que decir? Hemos salido siendo el equipo que mostró espectáculo, que hasta ahora tiene al goleador del mundial, que en los últimos dos partidos la estrategia del rival fue controlar nuestra selección con el juego fuerte, principalmente sobre quienes eran los más desequilibrantes: James y Cuadrado. Pudimos equivocarnos por momentos en la primera parte. En la segunda, las opciones de Colombia fueron más claras, un gol anulado - con muchas dudas -  y el gol de James no fueron suficiente.

Algunos dirán que pudimos haber hecho esto o aquello, pero lo cierto es que lo realizado por este grupo de jugadores sin duda será reconocido por mucho tiempo por generaciones: jugadas de ensueño, goles de factura de grandes, el reconocimiento a James Rodríguez como el mejor jugador, un extraordinario arquero, muy buenos defensas, buenos mediocampistas, delanteros, los de la banca, los del cuerpo técnico, y la extraordianaria persona del técnico Pékerman que con lágrimas, como un colombiano más, sufrió la injusta derrota. 

Cada colombiano debe sentirse orgulloso por el desempeño de este equipo que, durante más de dos años, nos hizo sentir el patriotismo a flor de piel. Cantamos con ímpetu nuestro himno, ondeamos la bandera hasta el cansancio, lucimos el amarillo de la camiseta, gritamos cada gol, hicimos sonar los pitos de los carros, nos dimos la mano con colombianos que no conocíamos, bebimos en nombre de los 23 jugadores y del equipo técnico.

Lo interesante de este grupo fue reconocido primero por la misma FIFA, luego por los periodistas extranjeros (obviamente no por alguno de los nuestros), la prensa reconoció a nuestra selección como la mejor, las redes sociales convirtieron en tendencia la actuación del equipo colombiano, 

Como en el primer partido creo que a Brasil el arbitro le ha dado una mano, no por los goles que hizo sino por lo que impidió en contra de Colombia. Quizá Brasil tuvo un partido mejor que los anteriores, si embargo el español este, como lo reconocen su compatriotas, fue un desastre.

Ahora que el campeón sea cualquiera y que en los partidos que quedan, los árbitros  no intervengan en los resultados.

Mil aplausos a estos colombianos y mil gracias por los momentos felices que nos hicieron vivir, un enorme agradecimiento para el técnico, hemos llorado de rabia y más por las alegrías vividas. 
 

domingo, 29 de junio de 2014

Colombia muerde los cuartos de final, con contundencia ganó a Uruguay

El nerviosismo estuvo presente antes, en el partido y en los festejos. Colombia pasó a los cuartos de final, un excelente James Rodríguez y una selección en su mejor partido. Ahora por Brasil.

Un partido con las expectativas que generó la expulsión del goleador uruguayo, Luis Suárez, injusta, exagerada, de parte de unos; la mayoría sin embargo pensaba:  debía hacerse justicia, por tercera vez agredía de esa manera a un compañero,  el mismo jugador no admitía lo que vio el mundo. Como sea, el ambiente desde los uruguayos no era el mejor, creían que la FIFA los estaba sacando sin jugar el partido. Hechas las conjeturas, colombianos y charrúas pusieron en el campo sus mejores cartas.

El equipo uruguayo le apostó al juego fuerte, Pékerman de inmediato identificó la estrategia haciendo que sus dirigidos no cayeran en esa provocación, los más afectados en eso primeros minutos fueron Cuadrado y James. La celeste no conseguía que los cafeteros dejaran su juego, tanto así que pasado muy poco de la mitad del primer tiempo, aparece el que hasta ahora ha sido calificado por propios y extraños como el gol del mundial, asistencia de Aguilar - la cuota de fortaleza de Colombia - James controla con el pecho y, sin dejarla caer, dispara de zurda. Muslera intenta controlar, pero el balón se aloja en su arco, luego veíamos al meta uruguayo revisándose la uñas, seguían en sus manos, pero el dolor de la derrota iniciaba. El gol era el premio a un equipo que daba su primer paso a cuartos, en los que ya Brasil se había plantado más temprano.

La segunda parte sirvió para ratificar el segundo y definitivo paso de Colombia a la siguiente ronda. Cuadrado asiste con un fantástico cabezazo a la estrella colombiana James Rodriguez que, sin pararla y esta vez con la derecha, sella el triunfo e inicia los festejos. Cuadrado nos haría borrar el lucimiento que pudo aparecer en la primera parte, un poco en detrimento del juego colectivo.

En el arco colombiano también una estrella se consagraba: David Ospina. En cualquier acercamiento de los uruguayos la calidad del meta colombiano apareció cerrando, desviando, anticipando y todo lo que fue necesario para complementar el trabajo de los demás jugadores. Lo único que podian hacer los atacantes azules era tomarse la cabeza, seguramente renegando por tener en frente un arquero con tan buenas capacidades. Fuera del campo, Tabares se recostaba en  su propio banco preguntándose como romper la estrategia de su colega del lado - Pékerman.

Los tres cambios realizados complementaron el trabajo realizado hasta el dos a cero, la misión: cerrar el partido. El repliegue era necesario,  en virtud a que James, el creativo colombiano había salido para recibir los elogios y los merecidos aplausos.  Excelente trabajo realizado por los relevistas, pusieron su cuota para conservar el marcador.

Hasta aquí tres o cuatro nombres se han mencionado, pero caben todos los catorce que intervinieron en la gesta, comandados en el campo por el jefe de todos no solo por su liderazgo sino por su fútbol, y el otro jefe en el banco,  el de las estrategias, Néstor Pékerman.

Hoy domingo 29 con la resaca del que henchido de alegría celebró, disfrutó, incluso en las mismas huestes de la selección, por el lado del aficionado que ahora confían en que es posible algo más y del otro, el de los técnicos, que tienen seis días para definir como enfrentar a la verde amarelha, con seguridad que encontrarán con vencer al equipo que hasta ahora ha ganado pero no ha convencido.

Hasta ahora lo que se ha realizado es mucho más de lo esperado, que si se puede contra Brasil estará bien, pero sino se ha mejorado la historia de éxitos de la selección colombiana, se ha calificado un gol de los nuestros como el mejor, y a un jugador nuestro como el mejor de la fase de grupos - James Rodríguez.

!!!La siguiente cita el 4 de julio!!!

martes, 24 de junio de 2014

Colombia reafirmó su paso, goleó a Japón

Con la tranquilidad de estar en los octavos de final del Mundial Brasil 2014, Colombia permitió jugar a quienes no habían sido titulares, la respuesta no fue inferior a la confianza otorgada, un cuatro a uno que cierra la primera fase con nueve de nueve.

La nómina inicialista ante Japón tuvo ocho cambios: Arias, Valdez, Quintero, Guarín, Martínez, Ramos, Mejía, Balanta ; completado con tres titulares: Ospina, Cuadrado y Armero. 

Una primera parte en la que los primeros minutos no se había mostrado nada interesante. Sin embargo, apenas superando el primer tercio y después de una falta sobre Ramos en el área, Cuadrado anotó con potencia de penal. Con el gol, parecía que Colombia controlaría el juego. La situación no fue así, quizá porque faltó más distribución de juego con Quintero, que lució algo impreciso. 

Cuando los japoneses llegaron con peligro, Ospina respondió bien. La jugada de mayor peligro la generó Honda a los 33 de tiro libre. A Colombia le faltó más trabajo de equipo en la finalización de las jugadas en área japonesa. De hecho, cuando se juntaron, la claridad apareció, una de esas con Martinez que lamentablemente no pudo finalizar bien. 

El premio a las llegadas de los japones llegó en el extra tiempo, empató por medio de Okasaki - Valdéz no lo pudo marcar bien -. La paridad fue quizá un reflejo de lo que Colombia había mostrado en gran parte del partido, la falta en control del balón.

En la segundo parte, como se esperaba, James ingresa por Quintero, y Carbonero por Cuadrado. De inmediato se evidencia otra Colombia, el control aparece, se adelantan un poco las líneas. El dominio colombiano se ve a los diez minutos cuando aparece la jugada para que Jackson Martínez por fin consiguiera su anotación, asistido por el diez James Rodríguez, el acertado cambio de Pékerman.

Los japoneses lo intentaron por los costados, de tiro libre, por el centro; Colombia se defendió. Sin embargo, volvió a aparecer James esta vez por izquierda, asiste nuevamente a Jackson Martinez, enganche y marca, recordando la forma como remata Falcao.

Lo esperado por la afición aparece unos segundos después del tercer gol y como la diferencia era suficiente, aparecería el ingreso de Mondragón, haciendo historia justo cuando Colombia realiza su mejor mundial. 

Para cerrar una noche de ensueño, principalmente para James Rodriguez que marca su propio gol, luego de asistir y cambiar la cara mostrada por el equipo en la primera parte.

Ahora sigue el rival Uruguay, que conoce a Colombia y por supuesto que lo conocemos. Si sancionan a Suárez, habrá que marcar uno menos. Después a hacer lo que se ha hecho hasta hora: ganar, jugar bien y, si es posible, avanzar. 

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lunes, 23 de junio de 2014

Los representantes de las grandes ligas del fútbol fuera del mundial

Inesperadamente las selecciones de España - el campeón Africa 2010 - e Inglaterra salieron de los favoritos, ambos perdieron sus primeros partidos, suficiente para regresar a casa. Los ibéricos de forma categórica; los ingleses, con poco de lo que se ve en la premier league.

Muchos pensábamos que los españoles estarían en la final de Brasil 2014, para decirlo sabíamos de los extraordinarios jugadores con los que contaba la roja, un fútbol bonito, jugadores en las mejores ligas europeas. Sin embargo, la desconfianza de la mismos españoles ya se veía desde mucho antes del mundial (4 de cada diez no creían en la roja), quizá una premonición a la debacle que se avecinaba. En la primera salida frente a los holandeses, pareció una venganza de la final de Africa 2010, esta vez la naranja mecánica ganó con propiedad, mucho fútbol, sin juego sucio. Los españoles, en cambio: desconocidos, desarticulados, desanimados. Para el segundo juego se esperaba que España volviera por sus fueros. No fue así. Volvió a perder, hizo ajustes, pero el resultado fue casi el mismo, un poco menos de goles encajados, y menos fútbol del mostrado en cualquier evento previo.

Por el lado de los ingleses, se encontraron con un equipo muy sólido en el primer partido, unos italianos que lograron mostrar algo diferente a aquellos equipos defensivos, con un Pirlo - de ya muchos años - con una claridad de pocos. Luego de la primera salida en falso, parecía que el resultado frente a los uruguayos sería diferente,  los charrúas venían de perder contundentemente con Costa Rica. Un jugador hizo que los uruguayos recobraran su garra. Luis Suárez, quizá el mejor jugador hoy por hoy de la liga inglesa, con dos formidables anotaciones logró que Uruguay aún tuviera posibilidades e Inglaterra volviera a casa con las manos vacías. Los que dejaron una buena impresión fueron los jóvenes Sterling y Sturridge. De los veteranos,  el único cambio que han tenido ha sido el de la apariencia de su estrella W. Roonie con el implante de cabello  realizado.

Para muchos, incluidos los españoles, creen que el ciclo ha terminado, para otros, la acumulación de partidos se hizo notar, unos más dirán que le tomaron la medida al fútbol español, y otro más creerán que el técnico, Vicente Del Bosque, no pudo descifrar a sus rivales. Como quiera que sea, no pudimos ver a unos jugadores a los que nadie les desconoce su calidad.

Para los octavos no tendremos a esos jugadores denominados "galácticos", costosos, algunos con arrogancia, y otros con gran nobleza. Todos ellos deberán aprender - los que aún pueden - del desempeño realizado en este mundial, y si se trata de ciclos finalizados, reiniciar con los que por edad pueden estar en otro mundial. Habrá que agregar a las superestrellas a Cristiano Ronaldo, que solo un milagro los salvará de volver anticipadamente a Lisboa. 

Para la selección española, pese a su temprana salida del mundial, lo único que debemos es agradecerle a esos Casillas - ganador de todo -, Puyol - uno de los mejores centrales de la historia -, Hernández, Cazorla, Andrés Iniesta -  al que nunca le quisieron, incluida la prensa reconocerle como mejor jugador del mundo - y un largo etcétera para los demás jugadores, una pléyade de estrellas que nos hicieron vibrar en los mejores torneos del mundo.